
Preparar el coche para la ITV con antelación permite detectar pequeños defectos que podrían provocar un resultado desfavorable. Una comprobación básica de los principales elementos del vehículo puede ayudarte a acudir a la inspección con mayor tranquilidad.
Antes de pasar la ITV, conviene revisar los siguientes elementos:
- Luces y sistemas de señalización.
- Estado y presión de los neumáticos.
- Frenos, dirección y suspensión.
- Carrocería, cristales y matrícula.
- Limpiaparabrisas, cinturones y claxon.
- Emisiones, escape y posibles fugas.
- Documentación del vehículo.
Comprueba todas las luces del coche
Revisa las luces de posición, cruce, carretera, freno, marcha atrás, antiniebla e intermitentes. Todas deben funcionar correctamente y las ópticas no pueden estar rotas, deterioradas o excesivamente opacas.
También es importante comprobar la orientación de los faros, ya que una regulación incorrecta puede reducir la visibilidad o deslumbrar a otros conductores.
Revisa los neumáticos antes de pasar la ITV
Los neumáticos deben presentar una profundidad de dibujo superior al mínimo legal de 1,6 milímetros. Comprueba también que no tengan grietas, deformaciones, cortes o un desgaste irregular.
Los neumáticos instalados deben ser compatibles con las características del vehículo. Los de un mismo eje deben cumplir los requisitos correspondientes de medida, estructura y características.
Presta atención a los frenos, la dirección y la suspensión
Si escuchas ruidos al frenar, notas vibraciones, el coche se desvía o el pedal responde de forma extraña, conviene revisar el sistema de frenado antes de acudir a la ITV.
También debes prestar atención a posibles holguras en la dirección, ruidos en la suspensión, pérdidas de líquido en los amortiguadores o un balanceo excesivo del vehículo.
Examina la carrocería, los cristales y la matrícula
La carrocería no debe presentar elementos sueltos, aristas peligrosas ni daños que puedan afectar a la seguridad. Las puertas, el capó y el maletero deben abrir y cerrar correctamente.
Comprueba que el parabrisas no tenga golpes o grietas que dificulten la visión, que los retrovisores estén bien sujetos y que las placas de matrícula sean legibles, estén correctamente fijadas y no presenten un deterioro importante.
Comprueba los limpiaparabrisas, los cinturones y el claxon
Las escobillas deben limpiar correctamente y el depósito del limpiaparabrisas debe contener líquido. También se revisa el estado y funcionamiento de los cinturones de seguridad, así como el anclaje de los asientos.
No olvides comprobar que el claxon funcione correctamente y que no permanezcan encendidos testigos de avería en el cuadro de instrumentos.
Controla las emisiones, el escape y las posibles fugas
Un exceso de humo, un ruido anormal o un sistema de escape deteriorado pueden afectar al resultado de la inspección. Revisa también que el vehículo no presente pérdidas visibles de aceite, combustible u otros líquidos.
Antes de acudir a la ITV, es recomendable que el motor haya alcanzado su temperatura normal de funcionamiento mediante una conducción habitual y sin forzarlo.
Prepara la documentación para pasar la ITV
Lleva el permiso de circulación y la tarjeta de inspección técnica del vehículo. Si has realizado alguna modificación importante, comprueba previamente que esté correctamente homologada e incluida en la documentación.
Realiza una revisión del coche antes de la ITV
Una revisión preventiva no garantiza un resultado favorable, pero permite localizar muchos de los defectos más habituales antes de acudir a la inspección.
En Atlántico Autocentros podemos comprobar el estado de los principales elementos de tu vehículo y ayudarte a prepararlo para pasar la ITV con mayor tranquilidad. Solicita presupuesto sin compromiso o encuentra tu autocentro más cercano en Canarias.